Copa Menstrual, ¿Una nueva alternativa para las mujeres?

Copa Menstrual, ¿Una nueva alternativa para las mujeres? Las copas menstruales están adquiriendo cada vez más popularidad, pero aún hay muchos interrogantes alrededor del tema. Por eso, es importante tener en cuenta cuáles son las ventajas y desventajas de su uso.

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La menstruación está rodeada de tabúes y en general es un asunto que se tiende a evitar en conversaciones, incluso, hay mujeres que suelen avergonzarse cuando alguien se da cuenta de que están en ‘esos días’. La información sobre la regla es limitada y, por esta razón, se piensa que las toallas higiénicas y los tampones son los únicos artículos que se pueden utilizar para recoger el flujo, sin embargo, existen otras alternativas como la copa menstrual.

Este es un recipiente reutilizable que se inserta dentro de la vagina para recoger la sangre de la menstruación. Una vez que este se inserta, crea un sello que previene que la sangre se salga y cause las indeseables manchas que las mujeres siempre intentan evitar. A diferencia de los tampones y las toallas higiénicas, las copas no absorben, sino que recogen la sangre y esta debe ser desechada posteriormente.

Ventajas
Existen varios beneficios al adoptar la copa menstrual durante los días que dura el período. Por ejemplo, el dispositivo en forma de campana está hecho de látex o silicona, lo que hace que el pH de la vagina se mantenga igual, en cambio, cuando se utilizan toallas y tampones, sus componentes hacen que el pH cambie inevitablemente. Además, el material de las copas evita que se alojen bacterias y hongos en ella, lo que permite una mejor higiene y una menor propensión a las infecciones vaginales.

“El uso de tampones sin rotación adecuada puede producir infecciones en ocasiones peligrosas, las copas no tienen dicho efecto”, explica Alfredo Ruíz, especialista en Ginecología y Obstetricia.

Otra ventaja es que su vida útil puede ser hasta de 10 años si se tienen los cuidados necesarios. Por esta razón, sólo se invierte una vez en su compra (alrededor de $40.000) y se puede utilizar un número considerable de veces. La copa menstrual se ha convertido en una excelente alternativa para mujeres que no pueden costear un paquete de toallas higiénicas o tampones cada mes. Hay marcas como ‘Ruby Cup’ que por cada copa comprada, dona otra a una mujer en Kenia.

También, la copa es un artículo amigable con el medio ambiente, pues puede durar años y no genera una gran cantidad de desechos como las toallas o los tampones. Estos últimos están hechos de materiales como asbesto, rayón y dioxina, que además de contaminar, son perjudiciales para el organismo.

Finalmente, cabe destacar que con las copas menstruales se puede realizar cualquier deporte y es posible dejarla dentro de la vagina hasta 12 horas, dependiendo del flujo. Al sacarla, se debe vaciar y limpiar para introducirla de nuevo.

Desventajas
“Para las colombianas no es un método conocido ni fácilmente aceptado culturalmente hablando. El requerir entrenamiento para su uso, también dificulta su masificación”, dice Ruíz.

Efectivamente, la inserción de las copas en el canal vaginal puede ser complicada las primeras veces, pues es necesario doblarla y acomodarla de forma que no se mueva. “La primera vez que la utilicé fue difícil porque quedó doblada y me sentía muy incómoda, tuve que intentarlo varias veces hasta que lo logré”, cuenta Natalia Villegas, una joven de 23 años que lleva seis meses usando la copa.

Adicionalmente, se debe lavar cada vez que se vacía, lo que dificulta su uso en baños públicos. Una solución es utilizar toallas íntimas para limpiar la copa después de vaciarla. Para cuidar el dispositivo de forma adecuada, es necesario lavarlo muy bien y al final del ciclo, se debe introducir en agua hirviendo para esterilizarla.

Otra desventaja es que las copas menstruales no se consiguen fácilmente en las droguerías, aunque sí existe una gran variedad de marcas en internet.

¿Un producto reciente?
Algunos podrían pensar que la copa menstrual es un invento moderno. Sin embargo, la idea fue patentada en 1902 y desde 1930 se han producido diferentes versiones. Su popularidad empezó a aumentar hasta que en 1987la marca The Keeper, lanzó al mercado el dispositivo en látex. A pesar de que la mayoría de mujeres no ha escuchado hablar de ellas, las copas menstruales existen hace más de un siglo.

Aprender a utilizar la copa menstrual requiere un poco de tiempo y paciencia, al igual que los demás productos para el cuidado durante el periodo. Si bien es cierto que este dispositivo tiene varias ventajas, no todas las mujeres logran acostumbrarse a él. Es importante tener en cuenta que cada cuerpo es diferente y que cada persona debe encontrar el método que mejor le funcione en sus días de menstruación.