Neuromitos en la educación: Creencias sin soporte científico en padres de familia y docentes

Neuromitos en la educación: Creencias sin soporte científico en padres de familia y docentes

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La neurociencia no se salva de la difusión de mitos. Hoy, hay un gran número de neuromitos, muchos de los cuales padres de familia y docentes los siguen creyendo y tratan de aplicarlos a sus hijos, o a sus estudiantes, a pesar de carecer de soporte científico; casi siempre como efecto de algunas personas que hacen motivación y superventas, o simplemente como una creencia cultural heredada; además, el estar interesado por la ciencia, no equivale a conocerla, como bien lo manifiestan los investigadores y neurólogos Hillary y Steven Rose (1)).

La influencia de los neuromitos en la educación de todos los países, por lo tanto también en Colombia, ha sido tan grande, y por ende, el daño que ha estado causando, que incluso varios organismos internacionales como la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), la Royal Socieity (Real Sociedad de Londres para el Avance de la Ciencia Natural),  y la Welcom Trust, (Organización de investigación biomédica con sede en Londres), [Vincular a https://wellcome.ac.uk/] han estado muy preocupados por la propagación de los neuromitos y su influencia en la educación. A manera de ejemplo, en esta entrega, solo voy a mencionar tan solo unos pocos neuromitos:

Mito 1: “Solamente utilizamos un 10% de nuestro cerebro”. Significa que de las 100.000’000.000 de neuronas que tiene el cerebro humano, el 90% de éstas están inactivas; es una creencia que no tiene ningún soporte científico que la confirme. Según Hillary y Steven Rose, investigadores en Neurociencia, una de las primeras referencias que propagaron este mito, se encuentra en las superventas de Dale Carnegie: Cómo ganar amigos e influir sobre las personas, publicado en 1936 (2).

Mito 2: “Ponerle música de Mozart al feto cuando se encuentra en la barriga de la mamá, mejorará el promedio de matemáticas”. No es cierto. Quizás, le ayude a la madre a tranquilizarse y a que el feto en el vientre materno también esté tranquilo; o que el feto se acostumbre a escuchar música y que cuando nazca, al escucharla de nuevo, la reconozca placenteramente.

Mito 3: “El colocar DVD (Digital Versatile Disc) a los niños para estimular el lenguaje mejora el vocabulario de su bebé”. No es cierto. Lo que sí estimula al bebé y le ayuda a mejorar su vocabulario es escuchar la voz, o el habla de alguna persona con la que interactúe; como se sabe, el habla está acompañada de otros lenguajes, como los gestos, la mirada, las expresiones facial y corporal, e incluso, la mímica, y al igual que el juego compartido, sí estimulan al bebé o a su niño a enriquecer su vocabulario en una determinada lengua que esté aprendiendo. Para los niños, lo mejor es que mamá o papá le hablen (3). O si es docente, establezca comunicación vivencial verbal, de acuerdo con la circunstancia.

Mito 4: “Interrumpir la clase durante un rato mientras los estudiantes reciben instrucciones y realizan el ejercicio de levantarse, colocar el pulgar y el índice en la zona blanda debajo de la clavícula /derecha o izquierda/ y frotar suavemente para incrementar el flujo sanguíneo hacia el cerebro, mejora en el alumno el potencial de aprendizaje de un tema de clase”. Tampoco es cierto. Lo que sí es cierto es el realizar un ejercicio físico, porque ayuda a oxigenar el cerebro y a lograr una mejor concentración hacia lo que se está proponiendo aprender. La concentración en lo que esté aprendiendo sí favorece el aprendizaje.

Mito 5: El cerebro humano tiene dos hemisferios y cada uno funciona independientemente. Si el hemisferio izquierdo es el que domina a la persona, su cerebro es predominantemente lógico y analítico, que le facilita aprendizajes como las matemáticas y las ciencias; pero si es el hemisferio derecho el dominante, la persona se caracteriza por ser más sensible, más emocional, más intuitiva y creativa. Es creencia falsa, porque el cerebro es mucho más complejo; ambos hemisferios se comunican entre sí, especialmente mediante el “cuerpo calloso”; el hemisferio derecho controla y ayuda al izquierdo, y viceversa (4).

Mito 6: “El cerebro del hombre es más grande que el de la mujer y, por lo tanto, la mujer es menos

inteligente que el hombre. En la literatura, históricamente esta posición misógena (mentalidad contra la naturaleza de la mujer para presentarla como inferior al hombre) ha estado marcando esta desafortunada posición anticientífica, incluso fue apoyada por biólogos famosos en su momento, como Louis Aggazis de la Universidad de Hardvard, que sostuvieron que las mujeres no debían ingresar a la universidad, argumentando su inferioridad intelectual (5). Esta creencia, por fortuna, no tiene soporte científico y si persiste es más por razones culturales, especialmente en algunos países. Hoy, se cuenta con demasiadas evidencias científicas de que la mujer es tan

capaz intelectual, profesional y en producción científica como el hombre.

Mito 7: “Hay diferencia en el grosor del cuerpo calloso del cerebro, siendo mayor en la mujer que en el hombre, lo cual le permite al cerebro de la mujer concentrarse al mismo tiempo en varios cosas a la vez, con excelentes resultados de aprendizaje y de trabajo, en cambio el hombre solo puede concentrarse en una sola cosa. Esto no tiene soporte científico; pues, para lograr un mejor aprendizaje y mejores resultados en la realización de una tarea, se requiere de mejor concentración en el tema o asunto de aprendizaje, o tarea, y esto sí tiene mucho soporte científico (6).

Referencias bibliográficas
(1) Hillary Rose y Steven Rose. (2016) ¿Puede la Neurociencia cambiar nuestras mentes? Ediciones Morata, Madrid, pág. 66: Título original: Can Neuroscience change our minds?, Canbridge, 2016.
(2) Hillary Rose y Steven Rose. Op. cit., pág. 66.
(3) Cfr., por ejemplo, el investigador, John Medina (2010). Los Principios del cerebro en los niños.
Edit. Norma, Bogotá. Título original: Brain Rules for baby. Haw to Raise a Smaet an Happy chilld form
Zero to Five. Pág. 18.
(4) Antonio Rial (2016). Repensar el cerebro. Secretos de la Neurociencia. Cátedra de divulgació de la ciencia. Publicación de la Univ de Valencia. Pág. 32.
(5) Antonio Rial (2016). Op. cit., pág. 8.
(6) Al respecto, ver por Google el Video sobre concentración mental: Gimnasio Las Palmas, Talleres Mejoramiento de la Atención y Concentración: “Concentración Mental habitual” (2013), de mi autoría.

Jesús Gúttemberg Bohórquez C.
Lic. Universidad Javeriana
Postgrado Univ. de Augsburg (Alemania)
Exinvestigador del Instituto Caro y Cuervo y de la Univ. de Augsburg
Fundador del colegio Gimnasio Las Palmas y de Cetincol SAS
Bogotá, 14 de agosto de 2018