Información orientativa para educadores (instituciones y padres de familia) con soporte científico (4ª. Entrega)

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Continúa la información acerca de neuromitos en la educación esta vez información orientativa para educadores (instituciones y padres de familia) con soporte científico.

Mito 20: El mito de que sólo tenemos 5 sentidos. Desde niños, tanto en la familia, como en la mayoría de instituciones educativas, y en los manuales de apoyo, se nos menciona que cada uno tenemos 5 sentidos: la vista, el oído, el tacto el gusto y el olfato, llamados también “sentidos clásicos”, como medio para ponernos en contacto con el mundo externo, pero, en realidad, tenemos muchos más, por ejemplo, los siguientes:

6)- El sentido de la identificación de las partes de nuestro cuerpo (propiocepción), que nos sirve para ubicar las partes de nuestro cuerpo, como saber dónde tenemos la nariz, el codo la rodilla, etc.

7)- El sentido del equilibrio de nuestro cuerpo (equilibriocepción), el cual, con respecto al piso, nos permite saber si estamos parados, sentados, en movimiento, agachados, etc.

8)- El sentido de la identificación de la temperatura (termocepción), con el cual, gracias a sus receptores, ubicados tanto en la piel como en el interior del cuerpo, podemos sentir calor o frío.

9)- El sentido del dolor (nocicepción), que se encuentra ubicado en todas las partes del cuerpo, para ponernos en alerta ante algún peligro de daño y evitarlo. Il. Los 5 sentidos humanos. (25)

10)- El sentido de la identificación del tiempo (cronocepción), el cual nos permite identificar el paso del tiempo.

11)- El sentido del hambre, mediante el cual percibimos la necesidad de alimentar nuestro cuerpo, para adquirir la energía que requiere.

12)- El sentido de la sed, que nos permite controlar el nivel de sal en la sangre, y se manifiesta por la apetencia de consumir líquidos.

13)- El sentido de la alerta ante un peligro interno de nuestro cuerpo (quimiocepción), son quimiorreceptores que se encuentran en todas las partes de nuestro cuerpo, para ponernos en alerta cuando algo está mal, por ejemplo, para alertarnos cuando hay sofocamiento por la presencia de alto nivel de dióxido de carbono en la sangre, que nos impide respirar, como cuando nos atoramos y se nos dificulta tomar aire, lo cual nos produce sensación de asfixia, o cuando los quimiorreceptores detectan un alimento dañino, por lo cual nos provoca vómito.

14)- El sentido de llenura, que nos provoca eliminación, como cuando los intestinos y la vejiga están llenos, que nos produce la necesidad de ir al baño para eliminar.

15)- El sentido de la profundidad, el cual nos sirve para identificar qué tan lejos o cerca estamos de algo, sea en sentido vertical (hacia arriba o hacia abajo), o en sentido horizontal, qué tan lejos o cerca estamos de algo. Hasta aquí, sumando con los 5 sentidos clásicos, más los mencionados, completamos 15 sentidos; y seguramente, todavía faltan otros por identificar y mencionar.

Mito 21: El cerebro humano como órgano, se desarrolla solamente en las primeras etapas de vida, pero no en la adultez; si se mueren las neuronas, no se producen nuevas neuronas. No es cierto. De acuerdo con Facundo Manes y Ma. Roca: “Hoy en día se ha comprobado que nuestras neuronas continúan naciendo, incluso hasta edades muy avanzadas de la vida” (26) (Descubriendo el cerebro. Neurociencia para chicos (y grandes). Edit. Planeta, 1ª. Edic. Colombia junio 2017. Pág. 191); y agregan que no solo es el hecho de que las neuronas continúen naciendo, sino que éstas son capaces de producir nuevas conexiones y hacerse cargo de nuevas funciones (27) (Facundo Manes y Ma. Roca. Op. cit. Pág. 193). Al respecto, recientemente, la investigadora María Llorens – Martín, científica del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CBM-CSIC), confirma que la región del cerebro, conocida como “giro dentado”, produce nuevas neuronas, hasta la novena década de vida, aclarando que en los casos de personas con Alzaimer, esta neurogénisis disminuye drásticamente. (28). De acuerdo con este hallazgo, las personas pueden seguir aprendiendo, a pesar de su edad, lo cual es una excelente noticia para el adulto de la tercera edad, que puede continuar desarrollo su profesión y orientaciones, en beneficio de sí mismo, de su familia y de la sociedad, prácticamente hasta los 90 años y posiblemente más, en que todavía se producen nuevas neuronas.

Mito 22: El mito de la hiperactividad en los niños por el consumo de azúcar. Muchos padres de familia y docentes creen que cuando los niños consumen mucho azúcar o dulces, les produce una sobrecarga de energía que los vuelve muy inquietos y los lleva a tener comportamientos y actividades desbordados. Este efecto no está confirmado científicamente. Un estudio publicado en la revista JAMA (29) confirma que la sobrecarga en el consumo de azúcar no es causa de hiperactividad, conclusión también confirmada por Ingram y Rapee, publicado en la revista Behaviour Change (30). En las reuniones o fiestas con niños, ellos suelen excitarse de manera notable, como efecto del contacto social, especialmente con otros niños, y adultos, lo cual tiene impacto también en lo emocional; esta circunstancia suele hacer pensar que se ponen así, porque consumen alimentos cargados de azúcar, lo que ha llevado especialmente a padres y docentes a creer que es por el efecto del dulce. Otra cosa es el daño en sí para el organismo que puede llegar a tener el consumo frecuente del dulce, especialmente a largo plazo, favoreciendo la obesidad, o incluso, el hígado graso y otros efectos que pueden afectar negativamente la salud.

Mito 23: El mito de las inteligencias múltiples. Como se sabe, esta es una teoría propuesta por el psicólogo Howard Gardner, de la Universidad de Harvard, según la cual, tenemos no una, sino varias inteligencias, y mencionó ocho inteligencias: lingüístico-verbal, viso-espacial, lógico-matemática, corporal-kinestésica, musical-rítmica, naturalista, intrapersonal-individual, e interpersonal-social. De acuerdo con la investigadora Nicole Becker de la Escuela de Educación de Friburgo, Alemania, entre otros investigadores del mismo tema, esta teoría Gardner la dedujo del análisis que hizo a partir de las biografías de varios personajes “genios”, como Einstein, Picasso y Elliott (31). El problema es que hasta el momento, no hay evidencias de ser cierto, ya que en realidad, lo que Gardner llama inteligencias son habilidades, dimensiones, capacidades o talentos de una misma inteligencia, pues, el cerebro no trabaja por separado, sino como un todo. Al respecto, el genetista y neurólogo David Bueno i Torrens, afirma: “Ningún estudio neurocientífico ha demostrado la validez la hipótesis de las inteligencias múltiples, lo cual no quita que a nivel psicológico pueda ayudar a entender la complejidad y la diversidad de la inteligencia humana”(32). Esto significa que hay que reconocerle a Gardner que su teoría dio lugar a romper con la creencia de que la inteligencia, es solo la habilidad cognitiva, lo cual no es cierto, dando lugar, así, a que en el niño se le dé importancia también a otras dimensiones de su inteligencia, en las cuales se puede desempeñar y sobresalir muy bien, si su medio ambiente lo apoya y el niño se ejercita.

Referencias bibliográficas

(25) Tomada de: https://www.google.com/search?q=Ilustracion+5+sentidos+libres+derechos+de+autor&rlz=
(26) Facundo Manes y Ma. Roca: Descubriendo el cerebro. Neurociencia para chicos (y grandes). Edit.
Planeta, 1ª. Edic. Colombia junio 2017. Pág. 191.
(27) Facundo Manes y Ma. Roca. Op. cit. Pág. 193
(28) El cerebro humano genera nuevas neuronas hasta los 90 años. Cfr https: // www.el
espectador.com/noticias/salud/el-cerebro-humano
(29) Revista JAMA https://jralonso.es/2018/02/07/el-mito-del-azucar-y-la-hiperactividad/
(30) Ingram M, M. Rapee RM (2006) The Effect of Chocolate on the Behaviour of Preschool Children.
Behaviour Change 23(1): 73-81.
(31) https://www.elperiodico.com/es/mas-periodico/20170326/cuidado-con-mitos-neuroeducacion-
(32) David Bueno i Torrens. Neurociencia para educadores. Todo lo que los educadores siempre han
querido saber sobre el cerebro de sus alumnos y nunca nadie se ha atrevido a explicárselo de
manera comprensible y útil. 2ª. ed. Barcilona 2018. Ediciones Octaedro, (1ª. ed. 2017), pág. 44.



* Jesús Gúttemberg Bohórquez C.

Lic. Universidad Javeriana, Bogotá, Colombia

Postgrado Univ. de Augsburg (Alemania)

Exinvestigador del Instituto Caro y Cuervo, Bogotá

Exinvestigador  del Sprachenzentrum, de la Univ. de Augsburg

Fundador del colegio Gimnasio Las Palmas y de Cetincol SAS, Bogotá

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