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Neuromitos en la Educación. Su influencia en el aula y en los padres de familia (7ª. Entrega)

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La educación virtual ha sido todo un reto, en especial para los jardines infantiles. Lograr que los niños de 1 a 4 años puedan continuar con el proyecto educativo que tenían en el jardín desde la casa, y que además logren fortalecer su desarrollo, no es tarea fácil tanto para maestros como para papás.

Mito 32: En los planes de estudio curricular, suelen exigirse asignaturas menos importantes que otras, como Educación física y deporte, o Música. Esta afirmación, frecuente en muchos contextos socioculturales, no es válida, si se tiene en cuenta que a nivel educativo los planes de estudio curriculares, deben tener soporte formativo de fundamento pedagógico y científico, especialmente en el proceso educativo del Preescolar, Primaria y de Bachillerato. Con respecto la Educación física y deporte, por ejemplo, son necesarias, no solo para el desarrollo psicomotriz del estudiante, sino también para el desarrollo y fortalecimiento del cerebro, la motivación, la concentración y la memoria (53). Además, como ayuda para la formación de disciplina y trabajo en equipo; para mejorar el estado de ánimo; al respecto, las neurólogas y científicas Sarah-Jayne Blakemore y Utah Frith: “El ejercicio físico tiene un efecto positivo en las sustancias químicas del cerebro que alteran el estado de ánimo; de hecho, en algunas personas puede actuar como antidepresivo” (54). Y en relación con la asignatura de Música, cada vez que se estudia y se forma al estudiante en esta disciplina, se encuentran enormes beneficios, como fomentar la creatividad, el descanso, la motivación, la concentración y hasta para la buena salud, como disminución del

Il. 7: En el Plan curricular, la asignatura de Educación Física es muy importante para la educación de los estudiantes

distrés y preventivo o retardo de la presencia del Alzeimer, etc. En relación con los efectos, el médico y neurólogo, Antonio Rial, afirma: “Está probado que escuchar la música que nos gusta nos vuelve más optimistas y mejora nuestra capacidad mental. También se sabe que los niños que estudian música tienen mejor rendimiento escolar. La capacidad para disfrutar de la música es innata, no necesitamos que nadie nos la enseñe” (55)

Mito 33: Cuando dormimos el cerebro se desactiva para poder descansar. No es cierto. Gracias a los estudios realizados con el apoyo tecnológico principalmente del Electroencefalograma y del Electromiograma, se ha podido identificar muchas actividades que realiza el cerebro mientras dormimos. De acuerdo con las neurocientíficas Sara-Jayne Blakemore y Utah Frith: “ El sueño es un estad o de la conciencia en el que el cerebro se comporta de manera espectacularmente distinta a como lo hace en el estado de vigilia” (56). También, al respecto, Ignacio Morgado director del Instituto de Neurociencia de la Universidad autónoma de Barcelona afirma: “Mientras dormimos pasan cosas importantes en nuestro cerebro, pues el sueño mantiene en forma muchas de las funciones fisiológicas del cuerpo y de la mente” (57); se ha descubierto que mientras se duerme, en el cerebro hay ondas que han permitido encontrar 4 fases del sueño en las que las ondas son cada vez de menor frecuencia y mayor amplitud, por ejemplo, en las fases 3 y 4, se ha identificado que durante el sueño, es de Ondas lentas (SOL), y cuando llevamos un rato durmiendo, las ondas pasan a movimientos rápidos, conocido como sueño REM (Rapid Eye Movement). Es decir, que, por el contrario de lo que se cree, cuando se duerme, el cerebro sigue activo para cumplir con múltiples funciones, como, por ejemplo, que durante el sueño las neuronas sintetizan proteínas y otras moléculas que le sirven para recuperarse del desgaste sufrido durante la vigilia, y recuperar energía, desechar la basura que se acumula durante las actividades de vigilia, potenciar los aprendizajes y la memoria, entre otras (58)

Mito 34: Los niños empiezan a ejercitar sus sentidos sólo a partir de su nacimiento. No es cierto. Según el biólogo y neurólogo Jhon Medina, los bebés registran información del mundo exterior cuando están en el útero /…/ lo que comes y hueles también puede influir sobre la manera de percibir tu bebé” (59). En el caso del tacto, “Es hasta el quinto mes después de la concepción que los bebés perciben el tacto de la misma manera que lo percibimos tú y yo” (60); y más adelante: “Lo que sí sabemos es que aún después de nacer, el tacto sigue siendo muy importante para el desarrollo del bebé” (61). En relación con el caso del sentido de la vista, ante la pregunta de si ¿el feto en algún momento puede ver dentro del útero?, este autor dice: “Es difícil responder esta pregunta, sobre todo porque la vista es nuestro sentido más complejo”. (62). Con respecto al sentido del oído, “Los recién nacidos tienen una memoria poderosa para recordar los sonidos que conocieron cuando estaban en el útero” (63). En cuanto al sentido del olfato, este autor afirma: “Como ocurre con los otros sentidos, el simple hecho de contar con la maquinaria no significa que el olfato esté disponible” (64), y más adelante, al referirse a los olores usuales que percibe la madre: “Debido a estos cambios biológicos, el mundo olfativo de tu bebé se vuelve más rico y complejo en el sexto mes de vida gestacional /…/ tu bebé puede detectar el perfume que usas y hasta el ajo que te comiste. Cuando nazca tu bebé, de hecho, preferirá esos olores” (65). En cuanto al sentido del equilibrio, este autor, menciona la famosa “prueba del moro”, que es un movimiento de pataditas de equilibrio del feto en el útero Jhon Medina afirma: “El reflejo del moro se puede observar a los ocho meses de embarazo” (66).

Mito 35: Hay productos comerciales que la madre embarazada puede consumir para que su bebé sea más inteligente. No está demostrado científicamente que los productos comerciales produzcan tal efecto. Al respecto, Jhon Medina nos dice: “Nunca se ha comprobado de manera científicamente responsable /…/ que algún producto comercial ayude a mejorar el desempeño cerebral de un feto en desarrollo” (67). En este mito se puede incluir el caso de las llamadas “drogas milagrosas”. Sólo está demostrado científicamente el consumo de ácido fólico, el cual la madre lo debe empezar a consumir después de la concepción, y también el consumo del omega 3, un componente de las membranas que forman las neuronas (68); este autor, más adelante aclara qué tipo de pescado: especialmente comiendo agregando a la alimentación el consumo de pescado, como el salmón, el bacalao, merluza, sardinas atún enlatado (69). Adicionalmente este autor aclara que para un buen desarrollo del cerebro humano, la madre embarazada debe tener en cuenta los siguientes cuatro parámetros: a)- Aumento de peso bajo control médico; b)- Nutrición abalada por el médico; c)- Evitar el estrés, que es muy dañino para el buen desarrollo del cerebro del feto; y d)- Ejercicios especiales para embarazadas, durante el embarazo (70).

Referencias

(53) David Bueno i Torrentes. Neurociencia para educadores. Todo lo que los educadores siempre han querido saber sobre el cerebro de sus alumnos y nunca nadie se ha atrevido a explicárselo de manera comprensible y útil. Op. Cit., pág. 43.
(54) Sarah-Jaine Blakemore y Utah Frith. Cómo aprende el cerebro. Las claves para la educación. Op. Cit, pág. 233.
(55) Antonio Rial. Repensar el cerebro. Secretos de la Neurociencia. Op cit.. pág. 56.
(56) Sarah-Jayne Blakemore y Utah Frith. Cómo aprende el cerebro. Las calves para la educación. Op. Cit., pág.286
(57) Ignacio Morgado. Deseo y placer. La ciencia de las motivaciones. Col. Ariel. Edit. Planeta, Colombia, Bogotá, 2019. Pág. 49.
(58) Ignacio Morgado. Op. Cit., pág.73
(59) Jhon Medina. El cerebro de tu bebé. Cómo criar a un niño inteligente y feliz. 1ª. ed. Española. Edit. Planeta colombiana, Bogotá, 2019. Pág. 45. (Título original: Brein rules for baby: Haw to Reise a Smart and Happy Child from Zero to Five. 2014).
(60) Jhon Medina. Op. Cit., Pág.45.
(61) Jhon Medina. Op. Cit., pág. 46.
(62) Jhon Medina. Op. Cit., pág. 46
(63) Jhon Medina. Op. Cit., pág. 48
(64) Jhon Medina. Op. Cit., pág. 49
(65) Jhon Medina. Op. Cit., pág. 49
(66) Jhon Medina. Op. Cit., pág. 50
(67) Jhon Medina. Op. Cit., pág. 37
(68) Jhon Medina. Op. Cit., pág. 59
(69) Jhon Medina. Op. Cit., pág.60
(70) Jhon Medina. Op. Cit., pág. 53

Especial para Revista Edu.co

Por: Jesús Gúttemberg Bohórquez C.
Escritor educativo
Lic. Universidad Javeriana, Bogotá, Colombia
Postgrado Univ. de Augsburg (Alemania)
Exinvestigador del Instituto Caro y Cuervo, Bogotá
Exinvestigador del Sprachenzentrum, de la Univ. de Augsburg
Fundador del colegio Gimnasio Las Palmas y de Cetincol SAS, Bogotá