¿Es un error pretender enseñar a leer a niños y niñas desde muy temprana edad? (Continuación) Entrega 4

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  1. Muy pocos educadores e instituciones responsables de la educación están aprovechando los resultados de investigaciones realizadas por psicólogos cognitivos, neurocientíficos y neurobiólogos.

En este punto, es conveniente aclarar primero que hoy existen muchos avances tecnológicos que permiten crear diversos equipos que no son invasivos y facilitan realizar infinidad de estudios sobre el cerebro acerca de cómo funciona, cómo aprende, cómo reacciona ante las diversas emociones y su influencia en los aprendizajes, cómo se encuentra el cerebro a nivel de salud y de su desarrollo en el tiempo según la edad de las personas, etc. A manera de ejemplo, se pueden nombrar el Equipo para obtener un electro encefalograma.

Electroencefalograma (EEG), Magnetoencefalografía (MEG), Resonancia Magnética (RM), Resonancia Magnética funcional (RMf), entre muchos otros, que no mencionamos para no alargarnos. Por otra parte, también es conveniente aclarar a qué nos referimos con el término educadores, el cual, como se sabe, en plan educativo, se refiere a los padres de familia, como primeros educadores de niños y niñas, los docentes, las instituciones educativas, incluyendo también a las universidades, y los ministerios de educación.

Curiosamente, en los adelantos científicos y tecnológicos relacionados con el estudio del cerebro para ser aprovechados por los educadores, quienes menos se ponen al día y se interesan oportunamente, suelen ser justamente los educadores mencionados, por muchas razones: porque es más fácil seguir haciendo lo que se tiene por costumbre cultural y académica; porque es más cómodo quedarse con lo que se sabe hacer; porque, es más fácil continuar con los normas que se tienen; por falta de tiempo, etc. Sin embargo, por fuerza de circunstancias de responsabilidad educativa y por la gran cantidad de hallazgos científicos y novedades tecnológicas que pueden y deben ser aprovechados

por el sistema educativo en el que se incluyen cómo orientar a los estudiantes para ser mejor educados, en el sentido de orientarlos sobre cómo formar hábitos apropiados, cómo “aprender a aprender mejor, con mayor calidad y más fácilmente”, es conveniente que unos y otros nos pongamos al día, precisamente por la gran responsabilidad social que tanto educadores, como los gobiernos tenemos la tarea más importante, como es la de educar mejor a las nuevas generaciones, para que puedan alcanzar un mejor desempeño y lograr mejor calidad de vida personal, familiar y social, y como buenos ciudadanos que contribuyan al buen desarrollo de su país.

En relación con este tipo de quejas, tenemos las de varios neurocientíficos, entre otros, por ejemplo, las investigadoras neurocientíficas Sarah –Jaine Blackemore y Uta Frith (2015, p. 24) quienes afirman: “A pesar de los importantes avances en nuestros conocimientos sobre el aprendizaje y el cerebro, los estudios neurocientíficos todavía no han encontrado una aplicación significativa en la teoría, o la práctica de la educación”.

A cerca de esta misma inquietud, José Antonio Marina (2015, p. 8), comenta y complementa esta inquietud afirmando: “Con gran prudencia las autoras /mencionadas/ advierten que no son especialistas en educación y que desearían que su trabajo fuera continuado por pedagogos expertos, para mejorar el sistema educativo.”

Estas mismas autoras, en otra parte, (p.65), enfatizan la importancia de que niños y niñas tengan un entorno enriquecido para el desarrollo de su cerebro: “Una característica fundamental del desarrollo cerebral es que las experiencias ambientales son tan importantes como los programas genéticos. Durante varias décadas, Bill Greenough y sus colegas de la Universidad de Illinois han llevado a cabo estudios neurobiológicos que han revelado cómo el medio afecta a las sinapsis cerebrales durante el desarrollo. Estas investigaciones se citan a menudo como prueba de la importancia que tienen los entornos enriquecidos en la infancia temprana”. Luego en (p. 71), complementan la idea: “Creemos que las investigaciones que hemos analizado /…/ no respaldan la idea favorable a una atención educacional selectiva sólo en las etapas tempranas del niño, sino más bien que hay que disfrutar de oportunidades de aprendizaje en todas las edades. En pocas palabras, los entornos precarios nunca son buenos para el cerebro. Las privaciones son sin duda malas”.

Estas autoras hacen una recomendación especial para los educadores (p. 21): “El conocimiento de cómo aprende el cerebro podría tener, y tendrá, un gran impacto en la educación. Comprender los mecanismos cerebrales que subyacen al aprendizaje y la memoria, así como los efectos de la genética, el entorno, la emoción y la edad en el aprendizaje, podrían transformar las estrategias educativas y permitirnos idear programas

que optimizaran el aprendizaje de personas de todas las edades y con las más diversas necesidades. Sólo comprendiendo cómo el cerebro adquiere y conserva información y destrezas seremos capaces de alcanzar los límites de su /gran/ capacidad para aprender”.

Por otra parte, los investigadores neurólogos Manuel Yepes Sanz, profesor de Neurociencias y Director O. Wayne Rollings, del Yerkes National Primate Research Center, Neurología Emory University, de Atlanta, y Jaime Toro Gómez, del Depto. De Neurología de la Fundación Santa Fe de Bogotá y prof. de la Univ de los Andes (2018, p.60), afirman: “Entrando al campo de la educación y el aprendizaje, sin lugar a duda, la pedagogía es una disciplina en crisis, aunque mucho se está investigando y nuevos aportes están enriqueciendo el proceso educativo, es lamentable ver cómo se está educando a los jóvenes tanto en los colegios como en las universidades. No se está enseñando a los alumnos, cómo aprender más fácil; nuestros maestros desafortunadamente no tienen conocimientos suficientes de cómo el cerebro aprende mejor y más eficientemente”.

Referencias Bibliográficas 

  • BLAKEMORE, Sara-Jayne, y Uta Frith. (2015). Cómo aprende el cerebro. Las claves para la educación. Edit Planeta, 3ª. Reimpresión, julio de 2015. (Título original The learning brain, 2005).
  • MARINA, José Antonio. Prólogo al libro de Sarah-Jaine Blakemore y Uta Frith (2015). Cómo aprende el cerebro. Las claves para la educación. Ediciones Ariel 3ª. impresión, Barcelona.
  • TORO Gómez y Yepes Sanz, Manuel (2018). El cerebro del Siglo XXI. Edit Manual Moderno. Bogotá.
Por: Jesús Gúttemberg Bohórquez C.
Colegio Gimnasio Las Palmas
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El Gimnasio las Palmas es una institución ubicada en la ciudad de Bogotá, mixta, calendario A, trilingüe, fundada en 1999. Tiene como objetivo formar una comunidad de alumnos, docentes, padres de familia, colaboradores, funcionarios administrativos y directivos, fundamentado en el afecto, disciplina, respeto, motivación y en el aprovechamiento de las capacidades naturales de cada individuo.

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